En la calle Vergara, la abuela del flamante Pulitzer, una abuela enrollada que lee planos y además de una atención sublime, escucha las historias que le cuentas, y si no te entiende, te manda al Pulitzer.
En la calle Vergara, la abuela del flamante Pulitzer, una abuela enrollada que lee planos y además de una atención sublime, escucha las historias que le cuentas, y si no te entiende, te manda al Pulitzer.